Por qué hay tantas palomas en la Plaça de Catalunya
Por Alexandra Bergadà, periodista
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Parece una escena de Hitchcock y es la Plaça de Catalunya un día cualquiera. Cada año da la sensación de que hay más palomas, y la explicación es muy humana.
Cuántas son
Barcelona tiene alrededor de 100.000 palomas, según el Ajuntament. Eso supone entre 1.300 y 1.700 por kilómetro cuadrado, cuando el propio Ajuntament considera que a partir de 300 o 400 ya hay que actuar. Es decir, unas cuatro veces más de lo razonable.
La relación de la plaza con las palomas viene de lejos. Según el Ajuntament, en los años veinte se trajeron palomas desde la Ciutadella a la Plaça de Catalunya para embellecerla de cara a la Exposición Internacional de 1929.
La comida lo cambia todo
Una paloma necesita entre 20 y 30 gramos de semillas al día, y puede encontrarlas sola. Cuando la comida sobra, se reproduce más. En la naturaleza hace unas cuatro puestas al año; en Barcelona, con comida fácil y temperaturas altas, puede llegar a ocho o nueve. Más comida significa más crías, más nidos y más palomas concentradas en el mismo punto.
En agosto de 2024, según Drets dels Animals del Ajuntament, en la Plaça de Catalunya se repartían más de 60 kilos de pienso al día, comida suficiente para más de 2.000 palomas. Un estudio municipal de ese año identificó 234 grandes alimentadores, personas que reparten más de dos kilos diarios, en 251 lugares de la ciudad. Los puntos más conflictivos están en Ciutat Vella. Según Carme Maté, directora de Drets dels Animals, si se dejara de alimentarlas la población bajaría a la mitad en un par de años.
El problema es lo que hacemos nosotros.
Qué dice la norma
Dar de comer a las palomas está permitido en Barcelona, siempre que no se ensucie el espacio público: así lo dice la ordenanza de animales. La prohibición que propuso Drets dels Animals en 2022 no salió adelante, y en 2024 el Ajuntament seguía recordando que alimentarlas está permitido. La ordenanza de civismo, reformada en 2026, prohíbe ensuciar el espacio público con cualquier producto, con multas de hasta 750 euros.
En 2017 el Ajuntament puso en marcha un programa de control con pienso anticonceptivo, la nicarbazina, en las colonias más numerosas. Según el Ajuntament, entre 2017 y 2022 las palomas bajaron un 60 % en las zonas tratadas. La eficacia del método está en debate: un estudio del Museu de Ciències Naturals y la Agència de Salut Pública de Barcelona no encontró ningún efecto en la población después de un año de tratamiento.
Por eso la recomendación es sencilla: no darles de comer. Menos comida, menos crías y una plaza más equilibrada para todos, palomas incluidas.
Fuentes consultadas
- Ajuntament de Barcelona, «Barcelona redueix un 60% la població de coloms a les zones on s'ha administrat tractament anticonceptiu», 14/4/2022 (se abre en una pestaña nueva)
- Ajuntament de Barcelona, Benestar Animal, «El colom» (se abre en una pestaña nueva)
- InfoBarcelona, «Noves mesures per reduir la sobrealimentació de coloms», 11/12/2024 (se abre en una pestaña nueva)
- betevé, «Plaga de coloms a Barcelona: "A la plaça de Catalunya els donen més de 60 kg de menjar al dia"», 11/1/2025 (se abre en una pestaña nueva)
- 3CatInfo, «236 grans alimentadors de coloms, en el punt de mira de l'Ajuntament de Barcelona», 11/12/2024 (se abre en una pestaña nueva)
- betevé, «Drets dels Animals proposa que es prohibeixi alimentar els coloms per frenar-ne la superpoblació», 11/10/2022 (se abre en una pestaña nueva)
- Gaseta Municipal, modificación de la Ordenança de convivència ciutadana a l'espai públic, 15/1/2026 (se abre en una pestaña nueva)
- Senar y otros, «Nicarbazin has no effect on reducing feral pigeon populations in Barcelona», Pest Management Science, 2021 (se abre en una pestaña nueva)