La historia de las baldosas hidráulicas, de los pisos modernistas al panot
Por Alexandra Bergadà, periodista
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Basta con entrar en un piso antiguo del Eixample, en un portal o en un patio para encontrarlas: alfombras de dibujos y colores que resisten el paso del tiempo. Las baldosas hidráulicas son una de las firmas visuales de Barcelona, dentro de las casas y, en su versión más sencilla, en las aceras.
De Marsella a Barcelona
El mosaico hidráulico llegó a Cataluña hacia la década de 1860, desde la zona de Marsella, en plena industrialización. A finales del siglo XIX Barcelona se convirtió en su gran centro de fabricación. Destacaron la casa Orsola Solà, fundada en 1876, Butsems & Fradera y, sobre todo, Escofet, desde 1886.
Cada pieza, casi siempre de 20 por 20 centímetros, se hace en un molde con varias capas de mortero de cemento. La capa que se ve lleva cemento blanco, polvo de mármol y pigmentos, y el dibujo lo marca una plantilla de latón que separa los colores antes del prensado. Llenar el molde era un trabajo manual y el prensado, de máquina: un material, como lo definieron Jaume y Joan Ramon Rosell en un artículo de 1986, a medio camino entre la artesanía y la industria.
El modernismo, bajo los pies
Con el modernismo, arquitectos y artistas empezaron a dibujar para los catálogos de las fábricas. Lluís Domènech i Montaner y Alexandre de Riquer diseñaron modelos para Escofet. El más famoso es el hexagonal de Gaudí, con un pulpo, un caracol y una estrella de mar: lo pensó para la Casa Batlló y acabó en la Casa Milà. Desde los años setenta, una versión de ese mismo dibujo, hoy en hormigón, pavimenta el Passeig de Gràcia.
Un solo mosaico, mil historias bajo tus pies.
En los años cincuenta llegó de Italia el terrazo y fue sustituyendo a la baldosa hidráulica en las casas. En los sesenta la industria se hundió, y de los cientos de talleres que hubo quedan muy pocos. Hoy vuelven a buscarse para restaurar pisos antiguos.
El panot de flor
En la calle, la baldosa hidráulica tomó otra forma. En 1906 el Ajuntament decidió unificar las aceras del Eixample con baldosas de cemento, y entre las cinco propuestas que se presentaron el 13 de noviembre de aquel año, la número cuatro era una flor de cinco círculos. Solo el contorno va hundido, para que no se acumule el agua. La subasta de 1907 la ganó Ramón Escobar, que la traspasó a una sociedad en la que estaba Escofet, y la primera calle con la acera entera de estas baldosas fue Fontanella, ese mismo año.
Desde los años sesenta la llamamos panot, y desde 2014 el Ajuntament la usa en todas las grandes reformas de aceras. Hoy se fabrica en hormigón, y en 2025 la ciudad probó, en el Poblenou y después en la Gran Via, un panot del siglo XXI hecho con materiales reciclados que busca mantener el mismo dibujo.
Quién la diseñó no se sabe. Se la ha atribuido a Puig i Cadafalch por el suelo de la Casa Amatller, pero la restauración de 2013 mostró que ese vestíbulo es de piedra y tiene otro dibujo, y no hay documentos que prueben la autoría. Es la flor que acompaña a Vivir Barcelona Hoy, y la que pisas en tantas calles de la ciudad.
Fuentes consultadas
- Ajuntament de Barcelona, Servei d'Arqueologia, «El mosaic hidràulic» (El mosaic del meu barri) (se abre en una pestaña nueva)
- Ajuntament de Barcelona, Servei d'Arqueologia, «Terratzo» (se abre en una pestaña nueva)
- Ajuntament de Barcelona, Servei d'Arqueologia, «Passeig de Gràcia. Panot Gaudí» (se abre en una pestaña nueva)
- Ajuntament de Barcelona, Servei d'Arqueologia, «Carrer de Fernando Poo» (panot de flor) (se abre en una pestaña nueva)
- Jaume y Joan Ramon Rosell, «La tècnica del mosaic hidràulic i el modernisme», revista Ciència, 1986 (se abre en una pestaña nueva)
- Natàlia Gonzàlez-Novelles, «El mosaic hidràulic i la casa Orsola Solà i Cia», trabajo final de grado, UPC, 2010 (se abre en una pestaña nueva)
- Danae Esparza Lozano, «El diseño del suelo», tesis doctoral, Universitat de Barcelona, 2014 (se abre en una pestaña nueva)
- Escofet, «Historia» (se abre en una pestaña nueva)
- Museu Nacional d'Art de Catalunya, «Pavement for Casa Milà: octopus, snail and starfish» (se abre en una pestaña nueva)
- 3CatInfo, «El panot de la flor, nova vida per a un símbol històric de Barcelona», 10/5/2022 (se abre en una pestaña nueva)
- betevé, «El panot de flor, l'aposta de l'Ajuntament per a la ciutat», 7/5/2014 (se abre en una pestaña nueva)
- Ajuntament de Barcelona, «Barcelona testeja el nou panot del segle XXI…», 25/12/2025 (se abre en una pestaña nueva)
- Catalan News (ACN), «Hydraulic tiles, once a staple of Modernist architecture, are having a comeback», 27/8/2021 (se abre en una pestaña nueva)